Toca un cambio de vida para todos

Toca un cambio de vida para todos

Todos, y sin hacer excepción alguna, hemos vivido este año un tiempo extraño. El coronavirus ha hecho mella en todos y cada uno de nosotros, y no hablo explícitamente de la economía, ni siquiera de todos aquellos que desgraciadamente perdieron la batalla contra el Covid19, hablo de cómo la situación general del país ha hecho que muchos de nosotros nos planteemos las cosas de forma diferente.

En mi familia, por ejemplo, nos hemos dado cuenta de que no queremos volver a lo de antes. Nos pasábamos la semana trabajando, de lunes a viernes, sin tiempo para nada, y luego llegaba el viernes por la tarde y queríamos hacer todo lo que no habíamos podido entresemana, desde la compra en el gran supermercado hasta el ocio, y ¿sabéis qué pasaba? Pues que luego estábamos deseando que llegara el lunes, para volver a la rutina, y descansar aunque solo fuera al salir del trabajo.

Lógicamente la situación entresemana no va a cambiar mucho, aunque pondremos de nuestra parte para intentar pasar más tiempo juntos, pero la realidad es la realidad y nuestros horarios laborales no nos dan mucho juego al respecto. Pero en lo que respecta al fin de semana van a haber cambios, muchos cambios. Lo que no puede ser es que los viernes comamos corriendo para poder aprovechar la tarde en la compra de la semana y olvidarnos así el resto del finde, luego corriendo a aprovechar lo que quede de horario diurno para dar un paseo o tomarnos una caña y casa a cenar porque los peques deben dormir. Llega el sábado y tenemos que madrugar para que nos dé tiempo a limpiar un poco y salir a dar un paseo si hace sol, pero a las 13:00 debemos ir volviendo de donde estemos porque tenemos que comer en casa de una abuela para que vean a los nietos Y por la tarde corriendo otra vez si quieres hacer algo ese día. El domingo por la mañana hay que aprovechar con el perro, y a comer a casa de la otra abuela, luego por la tarde todo depende de las ganas que tengamos pero normalmente siempre queda algo por hacer… y ya es lunes.

Lo que queremos ahora es valorar el tiempo en familia y eso no significa que no podamos salir de casa, sino que no es obligatorio. Si un viernes nos quedamos en casa podemos hacer tarde de juegos, o noche de película familiar y el sábado no tenemos por qué madrugar para limpiar porque si descansamos más bienvenido sea, y entonces limpiaremos más tarde y tal vez no podramos salir a dar ese paseo hasta el sábado por la tare pero ¿y qué más da?

Lo importante es relajarnos un poco, dejar de vivir tan estresados porque si entresemana no se pueden cambiar las cosas, en fin de semana sí.

Los niños

Y todos estos cambios también los han vivido ellos, los niños. Aunque al principio la mayoría estaba encantada con no ir al colegio ¿sabéis lo que significa para ellos que el cole este año acabase a mediados de marzo? No van a volver al colegio hasta septiembre y aún está todo en el aire con mil preguntas si para esa fecha aún no hay vacunas ¿Qué va a pasar en el patio, podrán salir a jugar? ¿Podrán compartir material en clase? ¿Irán todos los alumnos o solo el 50% como se ha propuesto? ¿El resto de alumnado tendrán clases online? ¿Los profesores trabajarán doble? Son muchísimos y grandes cambios, y ellos son pequeños que han demostrado mucho ya pasando casi dos meses encerrados en casa igual que los adultos.

Por eso no es de extrañar que tiendas como Amazon hayan vendido más juguetes durante este confinamiento, así como videojuegos o disfraces. Y es que los padres hemos hecho de todo para mantenerlos entretenidos. En la tienda de disfraces online Disfrazarte Shop aseguran que la media de venta de disfraces en un mes de abril normal comparado con el mes de abril de 2020 muestra un crecimiento de ventas que supera el 20%.

Y es que lo pequeños son una parte de la sociedad realmente importante puesto que son nuestro futuro y a esas edades deben seguir desarrollándose socialmente, emocionalmente, psicológicamente y a nivel psicomotriz pero encerrados entre cuatro paredes desarrollar sus capacidades se transforma en algo bastante complejo.

Todos vamos a tener que cambiar nuestro estilo de vida pero hay que proteger que los pequeños tengan todo lo que necesitan, tanto física como psicológicamente. ¿Y cómo podemos hacer ese cambio de estilo de vida? Sigue los siguientes pasos:

  1. Ser conscientes de lo que se ha hecho hasta el momento y de lo que hay que cambiar. No se puede mejorar sin haber reconocido y analizado los errores que se han estado cometiendo. Es la única manera de no volver a repetirlos.
  2. Olvidar el «tengo que» e integrar los nuevos hábitos desde el «quiero». No es una obligación, sino una decisión que nace de las ganas de mejorar la calidad de vida y por tanto, de ser más feliz. Por dentro y por fuera.
  3. Hacer un listado con todos los beneficios que aportaría el cambio y otro con las consecuencias negativas de no hacerlo.
  4. Analizar el entorno. El contexto siempre influye, para bien o para mal en las decisiones que uno toma. Algunos estudios, incluso han demostrado que, por ejemplo, estar con personas que poseen malos hábitos incita a tenerlos.
  5. Crear un plan de acción definitivo, ya sea solo o con la ayuda de un profesional. Tanto en el ámbito de la nutrición como en el deportivo, muchas veces el error simplemente está en la falta de organización. Por eso, llevar una buena dieta junto a un control de la actividad física es vital para que todo empiece a funcionar.
  6. Celebrar los éxitos conseguidos y repetir lo que esté funcionando. No hay nada mejor que terminar la semana con la sensación de haber realizado un buen trabajo. Es entonces cuando toca darse algún capricho y disfrutar de los resultados.

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