Si tu hijo lo necesita, llévalo a un profesional

Si tu hijo lo necesita, llévalo a un profesional

Recientemente estaba en el cumpleaños de uno de los amigos de mi hijo, y escuché una frase que hizo que mi interior se revolviese. Si bien no recuerdo el tenor literal de las palabras, una madre vino a decir que los psicólogos eran el último remedio ante los problemas de los hijos, y que si acudían los adultos es que había algo muy malo. Es difícil juzgar la ignorancia de otra persona cuando no entiendes sus limitaciones, pero lo que está claro, es que este pensamiento es erróneo.

Lo primero de todo es que los psicólogos son unos especialistas con titulación universitaria y máster, y están totalmente alejados de las profesiones poco morales. Estos especialistas trabajan para hacer que las persones superen sus limitaciones mentales con el fin de alcanzar la felicidad.

¿Quiere esto decir que es malo acudir al psicólogo? Ni mucho menos, ya que nos sorprenderíamos de los traumas que tenemos si fuésemos analizados, y nos sorprenderíamos aún más si tuviéramos las herramientas concretas y adecuadas para poder enfrentar estos problemas.

Con todo, en el artículo de hoy vamos a tratar sobre las principales ventajasque conlleva acudir al psicólogo. Debes de saber que estos beneficios son tanto como para mayores como para pequeños, pero es realmente efectivo el tratamiento psicológico en el caso de los pequeños, para no desarrollar traumas.

Las ventajas de acudir al psicólogo

La primera ventaja está clara, te ayuda a sentirte mejor. Al enfrentar junto a un psicoterapeuta aquellos problemas que te causan dolor o malestar, y poder hablar con confianza y con libertad sobre uno mismo a alguien que no te juzga sobre tus sentimientos y tus experiencias reprimidas, estás dejando expresar tus pensamientos y sensaciones ocultos, lo cual es beneficioso para el bienestar. Cuando le expresas cómo te sientes y liberas tu carga emocional, te sientes aliviado. Esto se conoce como catarsis, una palabra griega que se refiere a purificación y es usada en psicología para explicar el proceso de liberación de las emociones negativas.

La siguiente ventaja parte de la obtención de herramientas para manejar conflictos. Los conflictos son algo normal en la vida de las personas y, en muchas ocasiones, son necesarios para el crecimiento personal o la convivencia con otros individuos. Las sesiones de psicoterapia te enseñan nuevas maneras (más adaptativas) de solucionar problemas. Además, te puede ayudar a percibir los conflictos de forma distinta, para que te afecten menos y seas capaz de relativizar la importancia de las situaciones tensas. De esta manera, tu forma de adaptarse a las circunstancias novedosas del día a día será mucho mejor y, en general, tendrás menos dificultades en tus relaciones personales o incluso en el ámbito profesional.

Todo esto te ayuda a cambiar tus creencias limitantes. Con nuestras creencias y valores damos significado y coherencia a nuestro modelo de mundo. Una misma situación puede ser vivida de forma distinta por cada persona. Las creencias nos ayudan en definitiva, a simplificar el mundo que nos rodea, y son interpretaciones de la realidad y no hechos constatados. Algunas creencias son desadaptativas o limitantes y es necesario corregirlas, pues éstas no son innatas, las vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida. Por ello, el psicólogo puede ayudarte a identificarlas, analizarlas, ponerlas a prueba y modificarlas.

La consecuencia final, es la armonía interior y con los demás. La introspección que se lleva a cabo al asistir a terapia te permite conocerte mejor y superar, por ejemplo, una crisis existencial. Además, la psicoterapia es efectiva para los problemas laborales (burnout, estrés, etc.) o los problemas de pareja.

Por tanto, la terapia psicológica puede ayudarte a solucionar este tipo de problemas, y es beneficiosa para encontrarte a ti mismo y para relacionarte con los demás de manera más efectiva. Esto va a afectar positivamente a tu salud mental, y te permitirá encontrar la paz interior y el bienestar.

Por último, a la hora de elegir un psicólogo debes de confiar en el. Muchas personas tienen miedo a hacer confidencias vitales por miedo a que se revelen, pero el psicólogo está sometido a un código deontológico que le obliga a garantizar el secreto y la confidencialidad de todo lo que se habla en la consulta.

Acudir a psicólogos que recomienden amigos o familiares es algo positivo, desde La Parisienne te recomendamos a Psicólogos Zaragoza, un gabinete dirigido por la Maria Hernández Torrijo, licenciada en psicología clínica por la UNED, recomendada por nuestros lectores en varias ocasiones.

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