Mi mascota es un pez

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Habrá quien no considere a los peces como mascotas. Estamos bastante más habituados a las mascotas oficiales, como perros o gatos, quizá pájaros o incluso algún roedor. Los peces siempre han formado parte de nuestra vida de algún modo y, quien más y quien menos, ha tenido algún pececillo en su pecera. Sin embargo, no es lo más común. De hecho, hasta quienes tienen peces no alardean demasiado de su compañía. Pero lo cierto es que son animalillos tan maravillosos como cualquier otro.

Si bien no es la mascota más tradicional e interactuar con ellos no es lo mismo que hacerlo con un perrete, tener peces como mascota y parte de la familia puede conllevar beneficios, del mismo modo que lo hace un gato. Sin duda, se trata de un tipo de mascota diferente; no buscan la interacción directa con los humanos ni responden al afecto, como puede hacerlo un perro o un gato. Eso no quiere decir que no puedan considerarse como mascotas. Lo cierto es que tener peces conlleva un compromiso de cuidado y mantenimiento similar al de otra mascota. Alimentación, mantenimiento del acuario, vigilancia continua de su salud y atención son responsabilidades esenciales si se quiere garantizar que los peces vivan felices y contentos, gozando de una buena salud.

Recordemos que no interactúan emocionalmente con otros animales de compañía ni con los humanos; sin embargo, su presencia se torna profundamente relajante. Son muchos los estudios que demuestran que observar a los peces nadando en su pecera ayuda a que se reduzcan los niveles de estrés y la ansiedad. Esto hace que los acuarios se hayan convertido en una excelente herramienta a nivel terapéutico. La tranquilidad que proporciona permite que se consideren como mascotas, puesto que aportan beneficios a nivel mental y bienestar en general, lo que hace que se convierta en una de las razones por las que son elegidos como tales.

Como buena mascota, requiere cuidados

El mundo de la acuariofilia, donde los peces son los reyes, es un gran desconocido para la inmensa mayoría. Sabemos que existen y ya. Por lo que no hemos dudado en acudir a Aquarium Luigi, donde la acuariofilia es ley, y hemos podido comprobar cómo los peces necesitan cuidados tanto para ellos como para su hogar, el acuario. Como sucede con cualquier mascota, tener peces implica dedicación. Asegurarse de que su acuario está limpio; lo mismo que haces con la cama del perrete, contar con los parámetros de agua adecuados y los elementos necesarios es fundamental para el bienestar de los peces. Un acuario mal cuidado es perjudicial para la salud de sus habitantes.

Limpiar el acuario, revisar los niveles de pH, nitratos y otros elementos puede parecer complejo al principio, pero cuando se aprende, se convierte en una rutina de lo más agradable y gratificante, como pasear al can. Por otro lado, resulta importante saber que los peces tienen sus propias necesidades, en función de la especie. Los peces tropicales necesitan temperaturas más cálidas; los de agua fría pueden vivir en temperaturas más bajas. Alimentarlos con la dieta que corresponde y asegurarse de que sus compañeros de hábitat son compatibles es parte del juego, para tener un ambiente adecuado.

La relación con un pez no se puede comparar con la que se mantiene con un perro o gato, eso es indudable. Pero por ello, no existe conexión con ellos. Quienes tienen peces como mascota saben bien que cada uno de ellos tiene su propio comportamiento, patrones y pequeños detalles que los convierten en únicos. Hay peces más activos que, con el tiempo, parece que reconocen a su cuidador.

Los acuarios ofrecen una forma de conectar con la naturaleza desde casa. Los peces permiten a sus cuidadores que observen el ciclo natural de la vida submarina. Esto puede resultar educativo y entretenido, tanto para adultos como para niños. Este aprendizaje y admiración por el entorno marino fortalece el vínculo existente entre los humanos y los animales.

Contar con un acuario en casa y sus inquilinos, los peces, proporciona beneficios como un efecto relajante. Observar un acuario tiene un efecto similar a la meditación. Existen estudios que sugieren que mirar a los peces puede llegar a disminuir la presión arterial y aliviar el estrés. Además, su mantenimiento es bajo, sobre todo en comparación con las necesidades de perros o gatos. Los peces no requieren tanta atención diaria, convirtiéndolos en la opción ideal para quienes están muy ocupados o viven con limitaciones de espacio. Sin olvidar que es la mascota ideal para los niños, como veremos con mayor detalle a continuación.

No ofrecen caricias ni ladran para saludar cuando llegas a casa, pero proporcionan una sensación de calma y responsabilidad, alineada a todas luces con el concepto de mascota. Ser dueño de peces implica mantener un acuario, un entorno adecuado para que vivan y, en consecuencia, se conviertan en mascotas.

Peces y niños

Para los más pequeños, tener una mascota resulta una experiencia de lo más enriquecedora. Le enseña responsabilidad y fomenta el cariño hacia los animales. Los peces, aunque sean menos interactivos que otros animales, no son la excepción. Aunque resulta importante hacer hincapié en que no son juguetes. Requieren tiempo, inversión y un compromiso a largo plazo. De manera que, antes de decidirse a tener peces en casa para los niños, es indispensable tener en cuenta las responsabilidades y precauciones que se requieren para garantizar el bienestar de niños y peces.

Estos animalillos acuáticos pueden ser la mascota ideal para los niños, siempre que exista la supervisión por parte de un adulto. Asignar tareas como alimentarlos, encender y apagar la luz del acuario, limpiar las algas, etc., es una excelente manera de inculcar responsabilidad en los pequeños.

De cualquier modo, resulta importante entender que los peces no responden a las muestras de afecto como lo hacen otras mascotas, además de que no se puede interactuar con ellos de forma directa. Se trata de unas de las mascotas más fáciles de cuidar, aunque existen algunos riesgos que deben tenerse en cuenta y evitarse. La sobrealimentación es uno de ellos, siendo muy común que los niños los alimenten en exceso, pudiendo contaminar el agua y perjudicando su salud. La manipulación del agua debe evitarse; los niños tienen que saber que no se pueden meter objetos o las manos sucias, puesto que pueden introducirse sustancias nocivas para los pececillos. Los golpes en el acuario pueden provocar estrés en los peces, además de romperlo.

Los expertos en cuidado de peces señalan que, antes de adquirir un pez como mascota, hay que informarse debidamente sobre las necesidades específicas de la especie en cuestión. Los expertos aconsejan visitar a un veterinario especializado, con la idea de obtener consejos para sus cuidados. Hay que tener muy presente que la elección del acuario y su tamaño deben ser los apropiados para los peces que se quieren tener. No en vano, se trata del espacio creado para su bienestar, lo que es vital para su supervivencia.

Mantener el agua del acuario limpia y en buen estado es otro de los aspectos más importantes a la hora de cuidar peces en casa. Un par de veces a la semana, conviene cambiar aproximadamente un tercio del agua del acuario, asegurándose de que tiene una bomba de aire y un filtro adecuados para que el agua se mantenga limpia y oxigenada.

Controlar la temperatura del agua, según la especie y sus necesidades particulares, así como proporcionar una iluminación adecuada. En lo relativo a la alimentación, hay que dar a los peces la cantidad adecuada de alimento, evitando la sobrealimentación. Visitar al veterinario de forma regular es la mejor manera de asegurarse de que los peces gozan de buena salud.

Tener una mascota siempre implica un compromiso. Este compromiso es de por vida, aunque se trate de peces. Antes de llevarlos a casa, hay que reflexionar y tener muy claro que hay que asumir una responsabilidad para cuidarlos de la forma adecuada. Esto incluye tiempo, esfuerzo, dinero y dedicación para mantener su entorno, es decir, el acuario, limpio y saludable.

Seguir estas recomendaciones es lo que sugieren los especialistas. De manera que se garantiza que los peces pueden ser una experiencia tan educativa como gratificante para los pequeños de la casa, al mismo tiempo que se garantiza el bienestar de las mascotas. Hay que recordar que tener paciencia y observar son factores clave para detectar los problemas que pueden producirse, con el tiempo necesario para resolverlos.

Además, los peces pueden ser la mascota ideal en determinados casos. Son fáciles de cuidar y no suponen grandes desafíos cuando se trata de proporcionarles cuidados. Si no se tiene mucho tiempo, pasear a un perro no es posible, pero dar de comer a los peces y mantener la temperatura del agua no requiere demasiado tiempo. Tampoco interfieren en el estilo de vida, ni requieren cambios de planes. Del mismo modo que no provocan desorden, simplemente permanecen en su acuario. Con el plus añadido de su efecto calmante. Observarlos nadar en su tanque puede resultar de lo más relajante, sobre todo después de una dura jornada de trabajo. Por lo que podemos concluir que los peces son tan buenas mascotas como puede serlo cualquier otro animal, pero con sus particularidades.

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