Labio leporino, ¿qué debemos saber?

Labio leporino, ¿qué debemos saber?

Cuando oímos a la gente hablar de labio leporino se refieren a una de las malformaciones congénitas más frecuentes en los bebés recién nacidos con una incidencia variable que se estima en 1 por cada 700 o 1000 nacimientos. Se conoce como labio leporino, labio fisurado o fisura labial a la hendidura o separación que se presenta en el labio superior como consecuencia de un desarrollo incorrecto de ambos lados del labio que no llegan a unirse de forma correcta. Se produce entre la sexta y la duodécima semana de vida de la fase embrionaria dentro del vientre materno.

Esta malformación puede expresarse con distintos grados de severidad y recibe distintos nombres según su ubicación y el grado de compromiso del labio, así se puede hablar de unilateral incompleto, cuando la hendidura no llega a la nariz, unilateral completa cuando la fisura se presenta en un lado del labio y se extiende hasta la nariz y bilateral completa cuando la fisura se presenta en los dos lados del labio y ambas se extienden hasta la nariz. 

La causa exacta de esta malformación no se conoce en profundidad, si bien según estudios científicos tiene un origen multifactorial, es decir puede ser causado por múltiples factores, entre los que se pueden citar:

  • Causas genéticas. Si en una familia, alguno de los padres, hermanos, tíos, primos, etc. presentan este problema es muy probable que al tener un hijo aparezca un nuevo caso, con mayor riesgo de incidencia cuanto más cercano sea el parentesco y también según el número de miembros de la familia que se hayan presentado un caso de labio leporino. 
  • Factores ambientales. Estudios científicos han vinculado la aparición de esta malformación con el uso de contaminantes como el consumo de agua, frutas o verduras con presencia de contaminantes, residencia en lugares con una alta fumigación, contaminación ambiental, etc.
  • Una mala nutrición o alimentación por parte de la madre, consumo de alcohol, tabaco, ácido retinoico o uso de fármacos durante el embarazo o inmediatamente antes del embarazo para tratar problemas de epilepsia…

Esta fisura que presenta el labio leporino es una patología compleja con complicaciones médicas que precisan de un tratamiento multidisciplinario coordinado para lograr unos buenos resultados, por lo que en su cuidado y desarrollo necesitaran de una atención especializada y de equipo con varias áreas de conocimiento, entre los que se encuentran:

  • Pediatra. Encargado de la coordinación de los distintos especialistas y que controlará el desarrollo del niño. 
  • Odontopediatra. Es un pilar fundamental en la recuperación y desarrollo del niño. Su función es coordinar un plan de tratamiento con el cirujano y otros especialistas para evaluar la posición y alineación de los futuros dientes del niño. Para ello estas familias necesitan un profesional que los guie para conseguir una odontología de calidad, segura y que fomente hábitos adecuados para esta malformación. El Consejo de Dentistas es una organización colegial de dentistas creada en el año 1930 que trabaja de forma independiente e imparcial por la ordenación profesional, la calidad de los servicios odontológicos y la protección y defensa de los derechos de la población, por lo que todos aquellos afectados por este problema pueden estar tranquilos de que recibirán un trato de calidad acudiendo a profesionales de esta organización. 
  • Cirujano. Es importante operar dentro de los tres primeros meses de vida, si el niño puede tolerar la cirugía y se encuentra bien de peso y salud, puesto que la cicatriz resultante de la operación será menos visible.
  • Otorrinolaringólogo, especialista en nariz, garganta y oídos, que vigilará el control de infecciones de oído y pérdidas auditivas, que pueden llegar a producirse como efectos secundarios asociados a la malformación. 
  • Enfermería especializada. La succión es difícil por lo que la alimentación requiere tiempo y paciencia. Puede ser necesario la utilización de biberones y tetinas con dispositivos especiales, la experiencia y especialización de este personal ayudará a la familia.  
  • Logopeda. Como especialista del habla acompañará al niño en las distintas etapas de su desarrollo, puesto que las alteraciones en el lenguaje son frecuentes.
  • Psicólogo. La estimulación social y emocional es importante en el desarrollo del niño, así como la evitación de problemas psicológicos derivados de la malformación.

La relación entre el labio leporino y el paladar hendido

Un porcentaje importante de casos de labio leporino va unido a otra anomalía denominada paladar hendido. Se trata de una fisura de forma variable que afecta al paladar de la boca y que conecta la cavidad bucal con las fosas nasales. Su tratamiento exige una intervención quirúrgica para cerrar dicha fisura.

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