Fiesta infantil: Todos los detalles que no pueden faltar

Fiesta infantil: Todos los detalles que no pueden faltar

No hay nada más bonito que la sonrisa de un niño cuando está en una fiesta. Es el momento en el que se olvida de todo. Su mundo se convierte en una fantasía. Es feliz junto a sus amigos, se siente alegre, y es de esas cosas que siempre recordará. Así me ocurre a mí, que dentro ya de mi edad, recuerdo perfectamente las fiestas que mi padre y mi madre me organizaban por mis cumpleaños. Ahora bien, no tenían nada que ver con las que se hacen ahora.

Las fiestas infantiles son un básico ya entre los niños y niñas. Y aunque en alguna ocasión nos pasamos de celebración, es cierto que tienen que seguir haciéndose. Ahora, en tiempos de Covid, hay que seguir las recomendaciones que nos indiquen desde Sanidad, pero no deben dejar de hacerse. Está demostrado que estas fiestas sirven para unir a los más pequeños, hacer relaciones sociales y hacer ver a los más pequeños que una vida maravillosa es posible. Ahora bien, necesitamos tener algunas cuestiones claras.

Comida y bebida

En una fiesta nunca puede faltar la comida y la bebida. Nos da lo mismo que sean mayores o pequeños, pero está claro que los ágapes no pueden faltar. En cuanto a la comida, es cierto que tenemos que tener en cuenta que ahora mismo son muchos los niños que tienen problemas de alergia y de intolerancia a algunos alimentos. Por lo tanto, habrá que hacer un listado previo con los invitados y preguntarlos si tendrán algún problema con los alimentos. Nuestra recomendación es que lo pidas a un servicio de catering, así no tendrás que cocinar ni limpiarlo. Con la bebida ocurre lo mismo. Por supuesto, nunca habrá alcohol. Tampoco para los adultos.

Música

¿Qué sería de nuestra vida sin la música? Pues no queremos ni pensarlo. En todo acto que se diga siempre va acompañado por música. En el caso de las fiestas infantiles todo dependerá de la edad de los asistentes. Si estamos en una horquilla de hasta diez años, está claro que música muy infantil. Si ya son más de la década, pues habrá que actualizarse y comprobar cuál es la música que más pega en ese momento. Y sí, aunque nos duelan los oídos, habrá que poner reguetón. Ahora mismo con los móviles y los altavoces de sonido es muy sencillo tener música en todos los lugares.

Disfraces

Una de las mejores ideas que podemos tener para una fiesta infantil es la de realizarla con disfraces. Y es que a todos nos gusta hacerlo. Lo hacemos en Halloween, lo hacemos en Carnaval, lo hacemos en fiestas medievales y hasta en Navidades. Por eso, lo primero es elegir la temática, luego avisar a la gente para que se prepare. Y recuerda que ya no valen excusas, como había hace años. “Es que no tengo nada”, pues eso ya no nos vale. Porque ahora mismo gracias a las tiendas on line puedes estar los disfraces en menos de 24 horas. Nos podemos disfrazar de Frozen, de superhéroes, de animales y de todo lo que quieras, como puedes comprobar en la web de Ideal Fiestas. Ah, y tan importante como los disfraces es decorarlo todo con banderas, guirnaldas o globos. Si es una fiesta de cumpleaños no pueden faltar los globos de edad, ahora que están tan de moda.

Invitados

Hay que saber a cuántos invitamos. Es cierto que aquí surgen los problemas de siempre. A este sí, a este no. Incluso solemos ser muy rencorosos y recordamos si ese niño invitó a nuestro hijo a su fiesta. Es cierto que esas cosas son muy personales y preferimos no meternos. Nuestra recomendación es que se intente invitar a los niños con los que tu hijo se siente más identificado. Tampoco es bueno invitar a todos, porque seguro que será hasta un mal trago para ese niño que en todo el curso no ha hablado ni una palabra con ese grupo de amigos. Hay que hacer un ejercicio previo. Y recuerda que la fiesta es de tu hijo o hija, no es tuyo, por lo tanto, aunque te caiga mal esa madre o padre, no tiene que pagarlo su hijo.

Ya has visto que organizar una fiesta infantil es sencillo pero tienes que controlar algunos temas para evitar posibles sustos. Lo importante es mantener la calma y pensar en que los más pequeños se lo pasan a pasar en grande. Eso sí, paciencia porque aguantar a otros padres no es fácil. ¿Verdad?

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