¿Cómo iniciar a tu hijo en la música?

¿Cómo iniciar a tu hijo en la música?

Si ya has notado que tu hijo tiene ciertas aptitudes para la música y quieres explorar junto a el este camino para descubrir juntos si tendrá un futuro entre partituras y notas, o simplemente quieres que tu hijo desarrolle esta habilidad innata y disfrute de crear increíbles tonadas en su tiempo libre; lo mejor que puedes hacer es alentarlo a involucrarse en el mundo de la música.

El problema es que no es tan fácil como suena, y es que aunque la música suele atraer a todos, la formación en ella suele ser muy exigente y conllevar mucho esfuerzo, por lo que el pequeño podría verse presionado y abrumado y más bien detestar la actividad si no se le ayuda a dar sus primero pasos con cuidado y responsabilidad.

Por ejemplo, debemos comenzar desde temprana edad aplicando estrategias adaptadas a la etapa y sin tener muchas expectativas, las cuales más bien pueden causar estrés sobre el pequeño. Para lograrlo, encontrarás cientos de métodos como el Suzuki, Aschero, Kódali, Carl Orff, y pare de contar. No obstante estos suelen ser algo estrictos, con una metodología muy establecida y unos parámetros muy definidos.

Lo que podemos hacer es crear nuestro propio método tomando inspiración en las diferentes técnicas de enseñanza de la música para niños pequeños que existen. Nuestros amigos de Emex Música, expertos en iniciación musical, nos comentan algunas de las más efectivas en materia.

Crea una rutina de diversión musical

Los niños tienen contacto con la música desde incluso antes de llegar al mundo. La madre coloca música clásica para estimular al feto, le canta, y luego de nacido es bombardeado con nanas, cánticos, y sinfín de melodías. Además de que desde que pueden hablar se les comienza a enseñar a cantar sus canciones favoritas de siempre.

Justo esto es una forma de incentivarlos por la música, pero sin convertirlo en un trabajo. Es una forma de que tengan un contacto con este mundo casi sin darse cuenta y de forma natural y divertida.

Crea una rutina musical que implique actividades como cantar en familia, juegos de ritmos, reconocer sonidos, juegos de afinación (más grave, más agudo, más corto, más largo), juegos de memoria musical, Simon (colores asociados a notas), Just Dance (ritmo), cantar canciones en familia o asistir a conciertos especiales.

Aquí lo importante será que el niño consiga satisfacción en la música y no que desarrolle sus habilidades en materia como tal.

Preséntale los instrumentos

Cuando sea el momento correcto, puedes comenzar a comprarles instrumentos sencillos para que explore a crear tonadas con ellos. Puedes comenzar con instrumentos sencillos de percusión como el triángulo, la pandereta, un pequeño tambor, o alguno de viento como la flauta, un cazú o una armónica.

En esta etapa será importante que aplaudas cualquier interacción con el instrumento para mantenerlo entusiasmado.

Conéctalo con la armonía

A partir de los 4 o 5 años que es cuando el niño ya empieza a reconocer la escritura y puede concentrarse mejor en una sola tarea, podrías comenzar a incorporar la armonía a su rutina musical, siempre de forma fácil y divertida. Eso sí, nada demasiado complejo que pueda abrumarles.

Enséñales con música

Entre las técnicas que mencionamos anteriormente está la de enseñarles el temario de la escuela a través de canciones que repitan el vocabulario nuevo, las tablas de multiplicar o canciones infantiles sobre alguna materia en específico.

Sin embargo, esto no se tiene por qué limitar al aprendizaje escolar, incluso puedes aplicarlo cuando les enseñes a cepillarse los dientes, bañarse, hacer algunas pequeñas labores del hogar, etc.

Enséñales a tocar

Este es el momento de intentar enseñarles a crear música de verdad, tocando los instrumentos de forma adecuada. Para esto, una excelente técnica es la de mostrar tus propias habilidades en materia.

Recuerda que los niños aprenden mucho por imitación, sobre todo copiando los hábitos y los gustos de sus padres. Si te ve tocando un instrumento, será más fácil que sientas interés por él y que comience a hacer sus primeros intentos.

Además, puedes procurar mostrar constancia y seguridad, las cuales serán actitudes muy importante a la hora de aprender a tocar un instrumento.

No pongas excusas, no se trata de ser un prodigio, igual puedes impresionarlos y alentarlos con algunos conocimientos básicos y eso sí, mucho amor por la música.

 Si no quieren tocar un instrumento, canta con ellos

Quizá tu y tu hijo no quieran aprender a tocar un instrumento, sino que prefieran darle rienda suelta a su calidad vocal. En ese caso te comentamos que además de ser una actividad muy divertida y satisfactoria, también está comprobado que es muy buena para la salud.

Cantales desde pequeños, mientras hacen cualquier actividad cotidiana, incluso enséñales el temario de la escuela cantando o incluso para calmarse en momentos de frustración o tensión.

Busca un maestro especializado

Si ves que tu hijo está mostrando mucho interés y ciertas habilidades en la música, puedes pasar a ofrecerle asistir a una academia de música para aprender a cantar o tocar un instrumento, o recibir clases con un profesor privado especializado, por supuesto siempre a manera de actividad extracurricular.

Si acepta, es momento de buscar un buen profesor que no solo sea experto en el instrumento en cuestión, sino que también sepa transmitirle a tu hijo su pasión por la música, su constancia y esfuerzo.

Si es verdad que será una actividad más que agregar en la agenda, pero te aseguramos que valdrá la pena cuando veas los beneficios que  te aporta la práctica, entre ellas, notarás una mejora en el las habilidades numéricas y lógicas del pequeño, resultado de aprender a tocar un instrumento a temprana edad.

Juegos con música

Independiente de las demás estrategias que estás utilizando, debes reforzarla con juegos musicales en casa que los motiven y los diviertan, como pueden ser los siguientes:

  • La silla: Este es un juego en grupo por lo que necesitas que haya varios niños en casa. Se trata de colocar una silla por cada niño en el medio del lugar y poner música para que los niños bailen alrededor. Cada cierto tiempo debes detener la música como señal para que los niños corran y agarren una silla. En cada jugada se irá quitando una silla para que el niño que no consiga una quede eliminado, y así hasta que quede un solo ganador.
  • Juego de imitar: Se trata de tocar diferentes ritmos con tus manos u otras partes del cuerpo y hacer que los peques las imiten.
  • Juego de adivinar una canción: Debes imitar la tonada de alguna canción conocida por todos hasta que los pequeños adivinen el nombre y la letra.
  • Juego de identificar sonidos: Es un juego muy parecido al de adivinar canciones pero esta vez se debe imitar los sonidos de los instrumentos musicales para que el niño adivine cuáles son.
  • Piano de piso en casa: Un juego que los niños suelen adorar es el piano de piso. Compra uno y colócalo en el cuarto del pequeño o en el salón de juegos y déjalo caminar sobre él creando canciones y tonadas con cada paso. Además de divertido, le permite al niño conjugar música y movimiento. Te aseguramos que le encantará y pasarás el día perdido en sus melodías.
  • Hagan su propia canción juntos: Puedes crear una canción especial junto a tu hijo ya sea con algún instrumento o solo cantando. Pueden crear la letra con palabras que conozcan o sobre algo relacionado con la casa, la familia o la escuela. Luego, jueguen a rimar y crear melodías para la canción, si aún es muy difícil para la edad del pequeño, puedes utilizar alguna melodía conocida que le guste a ambos. Un buen tip es agregar tu nombre y el de tu hijo dentro de la canción, esto les emociona mucho. No solo pondrás a prueba sus habilidades musicales, sino que también trabajarás su imaginación y creatividad, además de que se divertirán, creando, cantando y hasta bailando.

Ponles mucha Música

El mejor refuerzo para un futuro genio de la música es la misma música. Si quieres alentarlo por este mundo y que aprenda cada vez más rápido debes exponerlo siempre a un ambiente lleno de melodía. Pon tu música favorita en casa, siempre que sea una música alegre y movida que guste a todos. Varía entre estilos alegres y con mucho ritmo y armonía, así también conocerá los diferentes estilos musicales y podrá decidir cuáles son sus favoritos. Por supuesto, no pueden faltar canciones infantiles que sean fáciles de aprender y cantar para el niño.

Si quieres, también puedes incluir un poco de música clásica, la cual trae muchos beneficios al desarrollo mental del pequeño y para su aprendizaje musical, solo que hay que hacerlo con mucho cuidado ya que suelen ser canciones muy largas y densas y podrían abrumarlo de volverse repetitivo.

Lo importante es aprovechar cualquier ocasión para acompañarla de buena música, más aún si los lleva a cantar, bailar e imitar los sonidos de la música con las manos o su instrumento favorito.

 

 

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